Uno de los mayores problemas que enfrentan muchos comités de vivienda no es solo construir las viviendas, sino lograr asegurar un terreno donde el proyecto pueda desarrollarse.
Durante años, muchas familias han debido esperar largos procesos donde el terreno, la urbanización y las viviendas deben resolverse al mismo tiempo. Cuando una de esas partes falla, todo el proyecto puede detenerse.
El llamado DS. 49 en Dos Fases busca enfrentar parte de ese problema mediante una lógica distinta: primero avanzar en el loteo y urbanización del terreno, y luego desarrollar la construcción definitiva de las viviendas.
En otras palabras, el programa permite que las familias puedan asegurar antes el suelo donde se desarrollará el proyecto habitacional, mientras continúan avanzando las siguientes etapas de construcción.
¿Qué significa “dos fases”?
La modalidad divide el proyecto en dos etapas.
Primera fase: loteo y urbanización
En esta etapa se desarrollan:
Esto permite avanzar antes en la consolidación del proyecto y entregar mayor seguridad respecto al terreno donde vivirán las familias.
Segunda fase: construcción de las viviendas
Una vez urbanizado el terreno, se desarrolla la construcción definitiva de las viviendas y equipamientos asociados al proyecto.
La segunda etapa del proyecto puede desarrollarse mediante distintas formas de construcción.
En algunos casos, las viviendas pueden ejecutarse a través de procesos de autoconstrucción asistida, donde las familias participan del proceso con apoyo técnico y profesional. En otros, se pueden utilizar viviendas industrializadas o prefabricadas, que permiten acelerar parte de la construcción.
¿Por qué esta modalidad puede ser importante para los comités?
En muchos proyectos habitacionales, las familias pasan años esperando sin claridad sobre si el terreno realmente podrá concretarse.
La modalidad en dos fases busca reducir parte de esa incertidumbre, permitiendo avanzar primero en la habilitación urbana y en la consolidación del suelo del proyecto.
Además, el llamado incorpora algunas flexibilidades para facilitar el ingreso de proyectos:
No se trata de una postulación inmediata
Aunque el programa introduce mayor flexibilidad, igualmente requiere el desarrollo técnico de un proyecto habitacional.
Primero debe definirse el terreno y desarrollarse los antecedentes técnicos de urbanización. Luego el proyecto debe ingresar a evaluación SERVIU y obtener la calificación correspondiente.
Posteriormente se desarrolla la fase de construcción de las viviendas.
Durante todas estas etapas, las Entidades Patrocinantes cumplen un rol central en:
Una forma distinta de pensar los proyectos habitacionales
Más allá de los aspectos técnicos, esta modalidad refleja un cambio importante en la manera de pensar la vivienda social.
En vez de esperar que todo el proyecto esté completamente resuelto desde el inicio, el programa permite avanzar progresivamente:
Para muchas familias y comités, eso puede significar algo muy concreto: comenzar a ver el proyecto habitacional como una posibilidad más real y menos incierta.
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